martes, 9 de noviembre de 2010

Aquel sentimiento del que me hablaba con tanta pureza, no tenía nombre.
Mientras mis ojos se iluminaban de asombro, escuché como narraba la historia de la pasión real más sútil y perfecta que jamás había oido.
Era simplemente maravillosa aquella admiración carente de deseo egoista que decía sentir por una de las personalidades más interesantes que teníamos en común. Casi le envidie aquella capacidad de apreciar, como a una obra de arte, aquel secreto que se le había revelado por casualidad, una noche turbia hacia tan solo unos meses. Una persona tan espiritual, una perspectiva fascinante, intrigante el sentir que iba más alla de mi comprensión.

2 comentarios:

  1. Linda entrada ..
    Las cosas mas dificiles de cmprender son las mas importantes!

    ResponderEliminar
  2. creo que da un tipo de conexión espectacular!

    ResponderEliminar