lunes, 6 de junio de 2011

Te veo a vos y la veo a ella, no lo puedo evitar, es abarcativa, esta en todas partes, omnipresente, me consume, insatisfecha, me arrancó todas las neuronas, le pegué en los bajos pero no le dolió, ni lo sintió como sino tuviera debilidades, como si su debilidad mas evidente fuera inaccesible, como si alrededor de ella hubiera muros que impiden que cualquier piedrazo siquiera le roze. Y me obsesiona, ella, no vos, ella que lo consiguió, estoica, ni se movió, no tuvo que hacer nada para traumarme así y quería gritar pero sabia que no se iba a escuchar, era un sinsentido, una humillación que hubiese estado de más ¿Que si lo intente? Por supuesto, soy la mas testaruda. Sin embargo, las palabras se ahogaron, se me cerró la garganta y le tuve que preguntar a alguien si era verdad, porque no lo quería creer, lo que veía tan imposible, materializandose frente a mí.
Muchos creen que "hay que ver para creer"  y siempre me pareció una idiotez, pero sino la hubiera visto, jamás lo hubiera creido, hubiera encontrado una justificación, la más patetica, para creer que era mentira.

Esa escena inolvidable. Corre pelicula. El final feliz... no me lo explico.

1 comentario:

  1. siempre admire tu manera de escribir, me impacta, simplemente me asombra. sabes que yo te banco.

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